Saltar al contenido

Tratamientos faciales y de piel

Limpieza facial

Limpieza profunda de la piel con extracción de impurezas, exfoliación e hidratación, realizada en consultorio médico y adaptada a cada tipo de piel.

¿En qué consiste?

La limpieza facial es un procedimiento de higiene profunda de la piel que combina limpieza, exfoliación, apertura de poros con vapor, extracción de comedones e impurezas, aplicación de productos calmantes e hidratación final. En el consultorio se realiza tras una valoración de la piel, lo que permite elegir los productos y la intensidad más adecuados.

Es un cuidado básico que puede realizarse de forma periódica y que también prepara la piel para otros tratamientos.

¿Para quién está indicado?

Está indicada para cualquier persona adulta o adolescente que desee mantener su piel limpia y equilibrada, y en especial para quienes presentan poros dilatados, puntos negros, exceso de grasa o piel opaca. También es útil en pieles secas como parte de una rutina de hidratación.

Se debe posponer ante lesiones herpéticas activas, quemaduras solares recientes o brotes inflamatorios severos, que la doctora valora previamente.

¿Cómo es el procedimiento?

  1. Desmaquillado y limpieza superficial.
  2. Exfoliación suave adaptada al tipo de piel.
  3. Vapor o productos que ablandan el contenido de los poros.
  4. Extracción cuidadosa de comedones.
  5. Aplicación de productos calmantes, mascarilla e hidratación.
  6. Protector solar al finalizar.

El procedimiento dura entre 60 y 75 minutos.

Cuidados y recomendaciones

  • No aplique maquillaje hasta el día siguiente.
  • Evite sol directo, sauna y piscina durante 24 horas.
  • Use protector solar todos los días.
  • Siga la rutina de cuidado en casa recomendada en consulta para mantener los beneficios entre sesiones.

Todo procedimiento requiere valoración médica previa. Los resultados varían según cada paciente.

Preguntas frecuentes sobre limpieza facial

¿Qué diferencia tiene una limpieza facial en consultorio médico?

La piel es valorada por la doctora antes del procedimiento, lo que permite adaptar los productos y la intensidad de la extracción a cada caso, identificar lesiones que requieren otro manejo y combinar la limpieza con tratamientos médicos cuando es pertinente.

¿Con qué frecuencia debo hacerme una limpieza facial?

Para la mayoría de las personas, cada 4 a 8 semanas es suficiente. Las pieles grasas o con tendencia a comedones pueden beneficiarse de intervalos más cortos; las pieles secas o sensibles, de intervalos más largos.

¿Puedo hacerla si tengo acné activo?

Depende del tipo de acné. En brotes inflamatorios importantes puede ser preferible tratar primero la inflamación y postergar la extracción. La doctora lo evalúa y le indica el momento adecuado.

¿La piel queda roja después?

Es normal un enrojecimiento leve durante algunas horas, sobre todo en las zonas donde se realizó extracción. Suele resolverse el mismo día. Se recomienda no maquillarse hasta el día siguiente.

¿Sirve como preparación para otros tratamientos faciales?

Sí. Una piel limpia y sin comedones favorece la realización de procedimientos como mesoterapia facial, plasma facial o fibroblast. Con frecuencia se programa una limpieza una o dos semanas antes.

¿Qué debo evitar antes de la cita?

Evite exfoliantes fuertes, retinoides tópicos y exposición solar intensa durante los tres días previos. Llegue sin maquillaje o con la certeza de que se retirará en el consultorio.